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miércoles, 25 de marzo de 2009

Un estudio dice que son suficientes 8,2 segundos para enamorarse

Si no es amor a primera vista se le parece mucho. Un estudio científico asegura que se necesitan sólo 8,2 segundos para que un hombre se enamore de una mujer.

Cuánto más tiempo pase mirando a su compañera cuando se conocen por primera vez, más interesado estará en ella. Al menos, eso es lo que asegura la revista Archives of Sexual Behavior (Archivos de Comportamiento Sexual) de la Academia Internacional de Investigación sobre Sexo.

Si el tiempo que le dedican los ojos masculinos a la mujer es 4 segundos o menos, eso significa que el señor en cuestión no ha sido impresionado. Pero si rompe la barrera de los 8,2 segundos, entonces sí, está perdido y con amor en puerta, dicen los científicos que llevaron a cabo el estudio.

Según informa hoy el diario Daily Telegraph, la investigación se llevó a cabo gracias a cámaras ocultas con las que grabaron el comportamiento de 115 estudiantes mientras hablaban con actores y actrices. Sin que supieran, los videos registraron el movimiento de los ojos de los "conejillos de india" y luego les preguntaron cuán atractivas les habían parecido sus compañeras.

Al cruzar ambos datos, los científicos llegaron a la conclusión de que los hombres necesitan menos tiempo que las mujeres para sentir el flechazo de Cupido.

Cuando ellos consideraron a una actriz atractiva, la miraron por más de 8,2 segundos y solo 4,5 si no la hallaron lo suficientemente bella.

Sin embargo, este comportamiento no se repite en ellas. Los investigadores detectaron que no importa cuán atraídas se sientan por quien tengan enfrente, en todos los casos, las mujeres mirarán a los hombres la misma cantidad de tiempo.

Para los científicos, esta diferencia se debe a que los hombres utilizan el contacto visual para buscar parejas fértiles y compatibles. Pero las mujeres son más precavidas: no quieren llamar la atención en exceso porque buscan evitar embarazos no deseados y ser madres solteras.

Pero no todo es tan platónico en el mundo de las féminas. Según otro estudio, publicado también por el Daily Telegraph las mujeres se sienten más atraídas por los hombres que manejan autos caros. Psicólogos de la Universidad de Gales aseguran que los hombres "califican" más alto con las mujeres cuando ellos están detrás de un volante lujoso.

El doctor Michael Dunn, que llevó a cabo la investigación, explicó que les mostraron a las mujeres fotos del mismo hombre en dos autos: un Bentley Continental de unos 100 mil dólares y un Ford Fiesta desvencijado. Las mujeres entre 21 y 40 años se quedaron con el primero, explica el estudio publicado por el British Journal of Psychology.

En el caso de los hombres, no se produjo el mismo resultado. Ellos se fijaron en la figura y la cara de la modelo y no en el vehículo. Para Dunn, esto se debe a que las mujeres juzgan a los hombres por su status y riqueza, mientras que los hombres están preocupados por la apariencia femenina.

domingo, 18 de enero de 2009

El amor es química... y algo de amistad

El amor se suele considerar indefinible, porque unos lo ven con Freud como una sublimación del sexo, otros con Fromm como una de las bellas artes, y otros le aplican la palabra al gato. Pero ¿y si los tres tienen razón?

La antropóloga Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, se basa en sus experimentos de imagen cerebral (por resonancia magnética funcional) y en el resto de la evidencia disponible para defender una definición tripartita del amor. Primero el impulso sexual indiscriminado, una fuerza autónoma que desata la búsqueda de pareja en cualquier acepción del término; luego la atracción sexual selectiva; y por último el cariño, el lazo afectivo de larga duración que sostiene a las parejas más allá de la pasión.

Son tres procesos cerebrales distintos, pero interconectados. Y tienen una profunda raíz evolutiva común, porque su balance controla la biología reproductiva de las especies. El impulso sexual, la primera fase del amor, está regulado por la testosterona (masculina) y los estrógenos (femeninos) en el común de los mamíferos, más bien por la testosterona en los primates, y casi exclusivamente por la testosterona en el Homo sapiens.

Los hombres con más testosterona en la sangre tienden a practicar más sexo, pero también las mujeres suelen sentir más deseo sexual alrededor del periodo de ovulación, cuando suben los niveles de testosterona. El declinar de esta hormona con la edad va asociado a la reducción de todos los tipos de libido, incluidas las fantasías sexuales.

La testosterona no se relaciona con los gustos preferenciales, sino más bien con los genéricos. Los psicólogos del Face Research Laboratory de la Universidad de Aberdeen, Reino Unido, acaban de demostrar, por ejemplo, que los altos niveles de testosterona -incluso en el mismo hombre, cuando varían en distintos momentos- se correlacionan con su gusto por los rasgos de la cara asociados a la feminidad, en genérico, como ojos grandes, labios llenos, etcétera. De modo similar, muchos estudios han mostrado que los juicios de las mujeres sobre el atractivo masculino están afectados por los niveles de las hormonas sexuales.

Varios experimentos han cartografiado las zonas del cerebro que se activan al enseñar a los voluntarios una serie de fotos de contenido erótico explícito. Aunque los resultados son complicados, una de las activaciones más reproducibles y proporcionales al grado de excitación sexual declarado por el sujeto es el llamado córtex cingulado anterior. En un experimento independiente, esta misma zona resultó activarse cuando el equipo del voluntario metía un gol, una coincidencia que admite varios tipos de interpretación. O tal vez ninguna.

La segunda fase es el amor romántico, el amor en sentido clásico de la palabra enamorarse. Es un rasgo humano universal, y su característica definitoria es la atracción sexual selectiva. Por esta razón, los etólogos creen probable que el amor humano haya evolucionado a partir del ritual de elección de pareja, o cortejo de atracción típico de los mamíferos. Parece confirmarlo el hecho de que, en casi todos los mamíferos, ese cortejo se caracteriza por un notable despliegue de energía, persecución obsesiva, protección posesiva de la pretendida pareja y belicosidad hacia los posibles rivales.

Pero hay una diferencia. "En la mayoría de las especies", dice Fisher, "el ritual de elección de pareja dura minutos u horas, como mucho días o semanas; en los humanos, esa fase temprana de intenso amor romántico puede durar de 12 a 18 meses". Un año y medio para elegir pareja, ya está bien con el ritual de cortejo.

Según han documentado los antropólogos en 147 sociedades humanas, el amor romántico empieza "cuando un individuo empieza a mirar a otro como algo especial y único". Luego el amante sufre una deformación perceptiva por la que agiganta las virtudes e ignora las sombras del otro. Las adversidades estimulan la pasión, las separaciones disparan la ansiedad.

Son los signos de un alto nivel de dopamina en los circuitos del placer del cerebro, y así lo han confirmado los experimentos de imagen. Por ejemplo, enseñar a un voluntario una foto de su amada activa las rutas de la dopamina en los circuitos del placer. Estos circuitos guían gran parte de nuestro comportamiento -ni comer nos gustaría si no fuera por ellos-, y son los mismos que se activan en el ritual de cortejo, o de elección de pareja, de la mayoría de los mamíferos.

La hipótesis de Darwin era que las hembras elegían a sus parejas basándose en su "sentido innato de la belleza", pero la situación, al menos en la especie humana, parece haber sufrido todo tipo de complicaciones. El equipo de Steve Buss, de la Universidad Estatal de California en Fullerton, ha demostrado que el mismo hombre les parece más deseable a las mujeres si aparece rodeado de mujeres que cuando aparece solo, o rodeado de otros hombres. Por el contrario, una mujer pierde puntos ante los hombres si aparece rodeada de otros hombres. La interpretación no está muy clara, pero aquí hay algo que parece escapar del mero romanticismo. Hay otra componente más en en la elección de pareja. Cuando los investigadores preguntan a grupos de estudiantes heterosexuales cuáles son los atributos que más valoran para formar una pareja, cada estudiante parece buscar los mismos rasgos que se atribuye a sí mismo en un test independiente.

Pero el amor romántico, con ser larguísimo en el ser humano, no suele durar más allá de un año o año y medio, y los cachorros de nuestra especie están completamente inválidos a esa edad. Hace falta otro mecanismo que prorrogue los lazos afectivos, y lo hay. La pista vino de dos especies de topillos.

El topillo de la pradera (Microtus ochrogaster) tiene un comportamiento familiar intachable. Las parejas son fieles hasta que las muerte las separa, e incluso el 80% de los topillos no vuelven a contraer matrimonio tras enviudar. Los dos cónyuges colaboran sin rechistar en el cuidado de la prole, y suelen vivir con los suegros en paz . Todo lo contrario que su especie hermana, el topillo de la montaña, Microtus montanus: hoscos, enclaustrados en sus madrigueras individuales, traidores con sus parejas; los machos no cuidan de la prole en absoluto, y las hembras abandonan a las crías a las dos semanas de parirlas.

Larry Young, de la Universidad de Emory, descubrió que la buena fama de Microtus ochrogaster sólo es cierta como promedio: muchos topillos de la pradera son fieles y empalagosos, en efecto, pero otros son tan traicioneros y correosos como sus primos de la montaña. Ello le permitió hallar que la causa de esas diferencias entre individuos es un solo gen que evoluciona muy deprisa. El gen fabrica el receptor de la vasopresina.

La vasopresina es una hormona capaz de alterar el comportamiento, pero necesita acoplarse a un receptor situado en las neuronas para ejercer sus efectos. Los topillos que llevan una versión muy activa del gen tienen mucho receptor de la vasopresina en el cerebro, y por tanto son fieles y empalagosos. Los que llevan una versión poco activa tienen poco receptor y por tanto son traidores y malencarados.La versión de alta actividad predomina entre los topillos de la pradera -de ahí la buena fama de la especie-, y la de baja actividad es la norma entre los primos de la montaña, pero cada topillo es un mundo.

Los científicos empezaron a analizar ese gen en las personas y a comparar sus variantes con sus perfiles psicológicos. También añadieron a sus investigaciones otro gen similar que tiene también la capacidad para evolucionar muy rápido, el del receptor de la oxitocina.

Los dos genes están relacionados con la oxitocina y la vasopresina, dos hormonas que afectan al circuito del placer (o de la recompensa) cerebral. Estas hormonas actúan a través de unos receptores situados en las neuronas de esos circuitos. Los dos genes clave fabrican el receptor de la oxitocina y el receptor de la vasopresina.

Hasse Walum y sus colegas del Instituto Karolinska, en Estocolmo, han estudiado recientemente a 552 pares de gemelos o mellizos, y a sus parejas. Han analizado su gen avpr1a (el receptor de la vasopresina) y los han sometido a pruebas para evaluar sus "índices de calidad en la relación marital" y de "vinculación con la pareja". El 32% de los hombres con el gen variante permanecen solteros (frente al 17% con el gen estándar), y todos sus índices de "calidad marital" y vinculación afectiva son significativamente menores.

Cuando una topilla de la pradera recibe una dosis cerebral de oxitocina, se siente vinculada de inmediato al macho que esté más cerca en ese momento, y de forma perdurable. En humanos se ha hecho una prueba similar, pero con dinero. Un equipo de economistas y psicólogos suizos demostró que una simple inhalación de un aerosol de oxitocina hace que la gente confíe más en los extraños y, por ejemplo, les preste mucho más dinero en una situación ficticia (pero con dinero real puesto por el voluntario).

Ambos genes evolucionan muy deprisa y producen variantes (alelos) de mayor o menor actividad, con efectos similares a aumentar o disminuir la cantidad de las hormonas. Ya se ofrecen por Internet productos como Enhanced Liquid Trust basados en la oxitocina, "diseñado para mejorar el área de citas y relaciones en tu vida".

Pero el amor se parece mucho al amor propio. Lisa DeBruine, de la Universidad McMaster de Ontario, reclutó hace unos años a un grupo de voluntarios para jugar por Internet a una especie de dilema del prisionero. Cada voluntario podía ver en el ordenador la cara del otro jugador, y sólo con eso tenía que decidir si compartía con él su dinero o intentaba hacerle una pifia. La pifia, en realidad, se la había hecho DeBruine a todos los voluntarios, porque al otro lado del ordenador no había nadie. El supuesto jugador no era más que un programa, y las caras habían sido generadas por métodos informáticos. El resultado fue que la mayoría de los voluntarios había decidido compartir su dinero candorosamente cuando la cara del otro jugador era... ¡la suya propia!

Si hay una cuarta fase del amor, lo más probable es que esté al otro lado del espejo.

Vía: elpaís.es

martes, 3 de julio de 2007

Simplicidad voluntaria, otra forma de vivir

Simplicidad Voluntaria

El movimiento de simplicidad voluntaria cuestiona la actual tendencia de nuestra sociedad de asimilar dinero y posesiones materiales con calidad de vida. Las personas que simpatizan con este movimiento rechazan la idea de que nuestro objetivo en la vida debería ser amasar tanta riqueza material y tanto prestigio como podamos. Para ello, las personas que apuestan por un estilo de vida simple tienden a crear modelos en los que se trabaja menos, se quiere menos y se gasta menos.

La simplicidad como forma de vida no se puede definir estrictamente. Significa cosas diferentes para personas muy diferentes. Lo que para una persona es una vida simple y enriquecedora puede significar para otra una vida de privación y sufrimiento. La mejor manera de conseguir la simplicidad es reducir nuestras actividades vitales a sus elementos básicos, es decir aquellas cosas, actividades o relaciones que realmente necesitamos o deseamos fervientemente. La simplicidad supone descargar la vida de todo lo que está de más, vivir más ligeramente, dejando de lado todas aquellas distracciones que nos alejan de una verdadera calidad de vida. Se puede vivir simplemente en las ciudades, en los pueblos y en las áreas rurales.

Algunos de los valores que acompañan el movimiento de simplicidad voluntaria son los siguientes:

  • Eliminar el exceso de posesiones y actividades que producen desorden físico o mental, o que son incompatibles con nuestros valores más importantes.
  • Limitar el consumo de bienes materiales a aquellos que realmente necesitamos o valoramos, centrándonos en cosas que producen bajo impacto en los recursos no renovables, que son durables, funcionales y agradables estéticamente.
  • Trabajar en algo sastifactorio y con sentido, que nos permita expresar nuestras habilidades y talento único y creativo, y que supone una contribución a la comunidad.
  • Vivir de manera que se conserven los recursos naturales, reciclando, preciclando (evitando compras que son un despilfarro de dichos recursos) y compartiendo lo que tenemos.
  • Desarrollar una actitud compasiva y de apoyo hacia la gente sin medios o con dificultades, apoyo afectivo y económico.
  • Invertir tiempo y energía en desarrollar unas relaciones estrechas y enriquecedoras con la familia y con los amigos.
  • Experimentar el placer de la belleza natural, sentir la conexión entre la naturaleza y nuestro ser interno, la fuerza del espíritu que se hace presente cuando estamos disfrutamos de la naturaleza en silencio.
  • Explorar nuestro ser espiritual e interior, a través de la meditación, la oración, la escritura, la conciencia del presente, el yoga u otras prácticas religiosas o espirituales.
  • Desarrollar un sentido profundo de paz y alegría, aprendiendo a vivir el presente y disfrutar el milagro diario de nuestras vidas.
  • Cuidar nuestro cuerpo con una alimentación sana, rica en alimentos no procesados, y hacer ejercicio regularmente, caminando, yendo en bicicleta, corriendo o con otras actividades que ayuden a aumentar nuestra conciencia del cuerpo y que no son competitivas.
  • Ser más autosuficientes en nuestras necesidades diarias, aprendiendo a reparar nuestras cosas o practicando el intercambio de servicios con amigos y conocidos.
  • Depender menos de la forma de transporte "un coche por persona", y buscar métodos alternativos como andar, la bicicleta y el transporte público.

domingo, 3 de junio de 2007

Meditación -- Despertando la semilla silenciosa.




Tu mente tienen una habilidad natural a estar en calma. Cuando se pone en calma estás en contacto con tu genio. Albert Einstein dijo que las ideas que lo llevaron a encontrar la teoría de la relatividad vinieron en un momento de reflexión silenciosa. Mozart escuchaba sonatas y sinfonías que resonaban en momentos de silencio en su mente. Todo lo que tenía que hacer era escribirlas. Sabemos que Isaac Newton tuvo la visión de las leyes del movimiento y la gravedad en un momento de relajación debajo de un manzano. Sin entrar a la discusión si una manzana golpeó su cabeza o no, no hay duda que su mente en calma le proporcionó en tesoro de conocimiento. Podemos citar más ejemplos pero ya has de haber entendido el concepto. La mente silenciosa contiene una gran creatividad. Pero eso no es todo. Una mente silenciosa está llena de paz, llena de dicha y salud. Irradia estas cualidades desde la persona hacia sus alrededores. Las personas que saben como cultivar una mente en calma no sólo están en contacto con su creatividad interna, también irradian juventud y optimismo que afecta a todos los demás que están cerca de ellos. Tienen "buenas vibraciones".







Quizá tu conozcas lo que es conciencia ( atención -- el observador), y del mundo objetivo (el observado). La naturaleza esencial de nuestra conciencia es el silencio dichoso. Es lo que
está atrás de la mente, lo que se experimentan cuando la mente se pone quieta. Es una bodega infinita de cualidades sólo mencionadas, el reino de lo que conocemos como Dios, siempre está dentro de nosotros. Por eso el salmo dice: "Está sereno y reconoce que soy Dios" Para acceder a lo divino todo lo que necesitamos es estar quietos

La meditación es el proceso de permitir sistemáticamente a la mente a permanecer quieta por periodos específicos de tiempo cada día. Al hacer esto por semanas, meses y años, la quietud y la conciencia se vuelven más evidentes de manera gradual cuando la mente está activa; mientras no meditamos y nuestra vida entera se enriquece. A través de la meditación la relación entre la conciencia y el mundo gradualmente cambia. Este es un proceso del yoga, la unión. Es el primer paso. Una vez que el silencio dichoso se convierte en una experiencia diaria, muchas otras cosas pueden hacerse para mejorarlo y expandirlo. Pero primero tenemos que establecer una base en la conciencia, despertar la semilla del silencio interno de quienes somos, para poder continuar.

Se ha mencionado que la mente tiene una habilidad natural para estar en calma. En el método de la meditación profunda que practicaremos aquí, apalancaremos esta habilidad natural. De hecho, todas las otras prácticas que se enseñarán (que son unas cuantas) estaremos apalancando estas habilidades naturales. La idea es mostrar como usar estos regalos que ya tienes. Sólo añadiremos ayudas aquí y allá para activar estas habilidades naturales. El resto depende de ti. Si aplicas lo que aprendes y te mantienes en ello, un día sabrás que eres una máquina perpetua de dicha capaz de experimentar más allá de los límites de tu mente. Y si, eso es lo que eres. Y la meditación es el primer paso.

Los pensamientos salen de la mente des el minuto que despertamos en la mañana hasta el minuto que nos quedamos dormidos en la noche. Y más vienen en los sueños. Y aún así decimos que la mente tiene una habilidad natural para estar en calma. ¿O sea cómo?

Usaremos un pensamiento para hacerlo. No cualquier pensamiento. Uno especial llamado "mantra". Usaremos un método particular de pensar en este mantra que permite a la mente hacer lo que puede hacer fácilmente si le damos la oportunidad, calmarse, serenarse.

De hecho cualquier pensamiento se puede usar para meditar. Lo han demostrado los investigadores en los últimos 30 años. Pero es mejor si usamos un pensamiento especial. Uno que tenga cualidades vibratorias. Uno que produzca un efecto cierto en el sistema nervioso. Es uno también que podemos mejorar conforme nuestra práctica avanza. Pero hablaremos de eso más adelante. El mantra con el que comenzamos es.

... I AM ... ( pronunciar: aiam )

No pongamos atención en el significado del I AM durante la meditación. Tiene un significado especial en la tradición judeo-cristiana. También se parece a otros sonidos sagrados de otras tradiciones. No tiene nada que ver con la traducción al inglés de "yo soy". Pero es el sonido y no el el significado lo que nos interesa. Es el sonido lo que estaremos usando. Vamos tras la profunda calidad vibratoria del sonido cuando resuena muy dentro del sistema nervioso y de la mente. Posiblemente estos profundos efectos dentro del ser humano son la razón por la que el mantra I AM ha sido reverenciado por siglos. Lo que haremos es enfocarnos en su correcto uso del mantra en nuestra práctica de meditación. Entonces obtendremos los mejores resultados.

Así es como lo usaremos:

Halla un lugar quieto y cómodo para sentarte, de preferencia con soporte para tu espalda. Deseamos remover distracciones innecesarias. Sólo siéntate y relájate en un lugar donde puedas cerrar los ojos por veinte minutos sin interrupciones.

Una vez que estés cómodo, cierra los ojos lentamente. Percibirás pensamientos, series de pensamientos. Eso está bien. Sólo obsérvalos sin pensar en ellos. Después de un minuto introduce gentilmente el pensamiento: ... I AM.. (pronúncialo aiam) y comienza a repetirlo con suavidad y sin esfuerzo en tu mente. Si tu mente vaga hacia otros pensamientos, regularmente te darás cuenta que esto sucede. No te preocupes por ello, es algo natural. Cuando te des cuenta que no estás repitiendo el mantra, regresa con calma a él. Esto es todo lo que tienes que hacer. Repetir el mantra en silencio de manera suave. Cuando te des cuenta que no estás pensando en él, regresa suavemente a él. La meta no es estar en él. La meta es seguir un procedimiento simple para pensar en el mantra, perdiéndolo y regresando a él cuando te das cuenta que lo perdiste. No te resistas si el mantra tiende a ser menos claro. Pensar en el mantra no te obliga a una pronunciación clara y correcta. I AM se puede experimentar a muchos niveles en tu mente y sistema nervioso. Cuando regresas a él, regresa a un nivel que sea confortable, no peleando con una clara o difusa pronunciación.

Haz este procedimiento por veinte minutos y después con tus ojos cerrados, toma unos minutos para descansar antes de levantarte.

Esta práctica debe ser hecha dos veces al día. Antes de que comiences tu día y antes de que comiences tus actividades de la noche. Es mejor hacerlo antes de las comidas ya que la digestión interfiere con el proceso de la meditación. Haz un compromiso contigo mismo para hacerlo por unos meses. Dale un tiempo para que trabaje. Los resultados te sorprenderán y entonces querrás más y más.

Es suficiente por ahora.

La próxima vez entraremos mas a detalle en el proceso y los resultados de la meditación. Después de eso comenzaremos a trabajar con otra habilidad natural que todos tenemos. Nuestra habilidad natural a usar la respiración para mover el silencio dentro de nosotros con un éxtasis sin fin.

Haz funcionar lo mejor de ti, dentro te ti está la esencia del ser.

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martes, 8 de mayo de 2007

Porqué se me ocurrio esto?





Llenar vacios, me pareció un título muy sugestivo, que envuelve mucho, y quizá es lo que más necesita el ser humano.

En este mundo de consumismo, egoísmo, comunicación masiva y desindividualización hay mucha gente que anda en busca de su propio yo y que quizás siente que en su vida falta algo. Sintiéndose perdida en este mundo tan despersonalizado. O tal vez se siente bien, pero lo gustaría conocer de qué forma puede optimizar su estado de salud física y emocional.

Desde hace algún tiempo he tenido la inquietud de crear un espacio donde podamos encontrar información referente a la psicología y de formas alternativas de vida y salud, teniendo en cuenta el enfoque holístico, donde todo se interrelaciona, y conocer que la salud fisica tiene que ver con la salud mental y viceversa.

Este es un ensayo, es un comienzo, donde, con la ayuda de todos ustedes, podamos profundizar en temas, tales como el sentido de nuestra vida (uf, solo de escribirlo ya me causó escalofrios), cómo hacer nuestra vida más funcional, vencer nuestros miedos, deshacernos de nuestros fantasmas interiores y exteriores, y conocer terapias alternativas que optimicen nuestro rendimiento fisico y psicológico.

Entre los planes existen, exponer en forma general diversas teorias psicólogicas, que aunque difieren una entre otra, nos pueden proporcionar un conocimiento de cómo somos y porqué actuamos de cierta manera.

Prefiero las terapias alternativas, así que muchas veces encontrarán información sobre esta clase de tratamientos, no se sorprendan ni lo ignoren, sino que con criterio propio y mentalidad amplia investígenlos, recuerde que nadie tiene la verdad absoluta, es muy probable que nosotros estemos absolutamente equivocados.

Este blog está abierto a comentarios de nuestros visitantes, propongamos, contribuyamos, y dejemos huella de nuestras inquietudes.

Que gusto saludarlos.

Hasta pronto